El laboratorio de la voz es un estudio objetivo, no invasivo y de fácil realización. Mediante la grabación digital de distintas emisiones y vocalizaciones del paciente se pueden desglosar y analizar los componentes de la voz, obteniéndose perfiles cualitativos y cuantitativos de su rendimiento.

Este análisis se realiza con fines de objetivación y cuantificación. Con respecto a las disfonias este sistema permite determinar su grado y sus rasgos cualitativos, y mediante sucesivas exploraciones va dando cuenta de los resultados terapéuticos de forma muy objetiva. Ahora bien, el mayor interés práctico de estos programas es que permiten asociar y relacionar las perturbaciones aerofonométrica registradas a las irregularidades vibratorias que las generan, es decir que analizan a la vez la señal de la palabra y los debitos aéreos fonatorios.

Frecuencia fundamental media: F0.

La frecuencia fundamental media es la que define la voz de una persona y es uno de los principales rasgos para que un oyente discrimine con quien habla, aunque no es el único, pues hay otros rasgos que también ayudan a completar esta distinción perceptiva: variación melódica de la entonación. Su valor se obtiene a partir de la onda acústica o a partir de de la información suministrada por el estroboscopio y es el indicador cuantitativo de la frecuencia de vibración de las CV.

La frecuencia media para la vocal “a” es de 201 Hz en mujeres y de 129 Hz en varones. Las variaciones en los diversos estudio publicados son evidentes pues depende mucho de la metodologí­a de la exploración y del fragmento acústico analizado. En general se consideran valores normales en torno a los 125 Hz para los varones y en torno a los 250 Hz para las mujeres y 350 Hz en el caso de los niños.

PPQ.

Desviación standard de la F0. Es un í­ndice que evalúa las variaciones de la F0 de ciclo a ciclo, sopesando las variaciones o perturbaciones de la frecuencia entre un ciclo de la onda y los ciclos más próximos a lo largo del fragmento vocal, es decir, ciclo a ciclo. Mide pues el carácter de aperiodicidad de la vibración cordal. En la génesis de esta perturbaciones influyen factores de muy diversa í­ndole: biomecánicos, aerodinámicos, neurológicos y acústicos.

Shimmer.

Es una medida de las variaciones de amplitud media ciclo a ciclo, en la plenitud de la onda, análogo al Jitter para la frecuencia.

Su estimación se realiza siguiendo un proceso similar al del Jitter pero evaluando la amplitud de la onda sonora.

El incide Shimmer muestra correlación con la R y más con la B de la escala perceptiva de GRABS y sus resultados se expresan en Hz o en porcentaje.

Se ha correlacionado con el grado de disfoní­a y con la percepción del escape aéreo. Parece que la presencia de un flujo turbulento, debido a un cierre incompleto en la fase de cierre glótico, favorece una menor regularidad en la oscilación de la amplitud causando un aumento del Shimmer con menor repercusión en las perturbaciones de frecuencia.